La última Luna Llena del año parece describir fielmente lo que ocurre para estas fechas en el mundo occidental. Me refiero en particular a las Navidades, cuando mucha gente se reúne con su familia a “celebrar” estas fiestas y también el final de año y comienzo de uno nuevo. Un aire de responsabilidad impregna esta Luna en Cáncer con el Sol en Capricornio y además en una amplia conjunción a Saturno en su propio signo.

Luna Llena en Cáncer

Algo nos recuerda que la vida no es sólo placer sino que hay ciertas cosas que “uno debe hacer”.

Como si el Cielo se riese de nosotros esta lunación también hace una cuadratura (es decir que tanto el Sol como la Luna forman cuadratura) a Marte en Piscis, por tanto, ese sentido de responsabilidad que de repente sentimos, puede ser más duro y más difícil de llevar a cabo, ya que viejas tensiones pueden surgir y terminamos teniendo discusiones que nos gustarían evitar.

Pero Marte en este momento, no viaja solo, sino que en compañía nada menos de que Kirón, el Curador Herido, y esto entonces nos damos cuenta que a veces es mejor tener la discusión, si nos lleva a aliviar tensiones que deben ser atendidas y heridas emocionales que deben ser curadas.

Es curioso como a veces, el finalmente gritarnos lo que nos hemos estado callando, nos alivia el alma y podemos comenzar a ver lo positivo una vez más y re-iniciar las relaciones con menos carga negativa. Expresar el descontento y la ira, no tiene por que ser una experiencia violenta. El enojarnos es un sentimiento saludable, es imposible estar de acuerdo con todo.

Tres planetas en Piscis, Neptuno-Marte y Kirón

Con tres planetas en Piscis, Neptuno-Marte y Kirón la consciencia del Dolor Universal se manifiesta y recordamos que Todos sufrimos, Todos adolecemos, Todos cargamos alguna cruz y ello nos hace sentir menos solos, menos desprotegidos. La vida con la que soñamos, donde Todos toleramos a los demás y el sufrimiento desaparece, es la fantasía Neptuniana, es el Edén.

Para retornar a ello, debemos morir, abandonar nuestra carroza humana y entregarnos a Dios. Aún en los brazos de la Diosa, en la Naturaleza, hay muerte, violación, asesinato continuo y luchas por la supervivencia. Imagina ser un pájaro en una selva. En algunos aspectos, Todos somos pájaros en esta jungla que llamamos Vida.

Esta Luna Llena concluye el año 2018

Ya no tenemos oportunidad de hacer aquello que nos propusimos hacer y no hemos podido llevar a cabo, pero sí nos queda la visión de donde hemos tenido éxito y donde no. La promesa del nuevo año comenzará con la primera Luna Nueva del año 2019, justo el día de Reyes, el 6 de Enero, en el signo de Capricornio, que es además un Eclipse parcial de Sol.

Aunque no escribiré sobre ello ahora, sí puedo adelantar que será un Eclipse potente, pues ocurre entre medio de Saturno y Plutón, que se acercan cada vez más a su conjunción exacta en Enero 2020.

Esto será el presagio de lo que nos espera al final del año, con su connotaciones positivas y negativas. Si bien, no creo en lo negativo sino en lo difícil, algunos de nosotros manejamos mejor que otros, los desafíos que la Vida nos arroja en el camino. El presagio de estas combinaciones cósmicas son de inminente cambio.

Cuanto más rápido nos adaptemos al nuevo capítulo de nuestra vida, menos dura será la experiencia. Siempre hay un antes y un después cuando estos planetas se alinean. Como he dicho antes en otro artículo, la última vez que Saturno y Plutón se encontraron por conjunción fue al principio de los 80’s, particularmente el 82-83.

Si eres lo adulto suficiente, piensa que pasaba en tu vida entonces. Algo necesita finalizar, ser amputado de nuestra vida y así será. Podemos ayudar que a que ocurra o podemos resistirlo, pero el cambio vendrá igual. A cuanta más consciencia, menos dolor. Esa es la enseñanza de Kirón. Déjalo fluir o como decían los Beatles en los años 60’s : “Let it be”

Venus y Ceres

Forman un trígono a Neptuno y Marte en Piscis y algo nos pide curar nuestra relación con Madre, esté viva o no.

El trabajo psicológico con nuestra madre continúa aún después de su muerte. El agradecer y perdonar son dos de las grandes medicinas para este proceso. Cuanto más prolongamos nuestra discordia interna con Madre, menos posibilidades de ser feliz tenemos.

Urano forma un trígono al Sol y un sextil a la Luna, y algo inesperado puede traer alegría y herramientas para llevar a cabo este proceso de liberación tan necesario para nuestra psique. Tanto nuestra madre personal, como nuestra relación con la Diosa, la Gran Madre, la Naturaleza, debe ser armoniosa para el beneficio de todos. Los abusos, la desobediencia, el maltrato a la Pachamama está dando los resultados que vemos hoy en día con el calentamiento de la Tierra y sus efectos colaterales, las grandes tormentas, los incendios cada vez más arrasadores.

Esta es la última Luna Llena en Cáncer del año y actúa con más fuerza ya que la Luna se encuentra en su propio signo y por ende en su propio elemento. A pesar de la abundancia de Agua en esta lunación, con Venus y Ceres en Escorpio y Neptuno-Marte-Kirón en Piscis, no debemos olvidar que Cáncer es un signo Cardinal, por tanto nos lleva a la acción y al resolver. Cáncer raramente se queda lamiendo sus heridas por mucho tiempo, pues su cardinalidad le lleva a encontrar soluciones.

Venus también forma una cuadratura a Lilith

Debemos tener en cuenta que cuando sentimos que algo nos sofoca, nos ahoga, nos oprime, nos indigna, tiene más que ver con nosotros mismos y nuestras proyecciones, que con la persona o la situación que creemos que provoca esos sentimientos en nosotros.

Aún así, es importante conectar con nuestra ira para que podamos comprender el origen de nuestros valores y nuestras creencias en profundidad. Con Mercurio y Júpiter en Sagitario y en conjunción, la potencia de nuestras creencias pueden ser un impedimento para evolucionar, en vez de un camino hacia la verdad, si dejamos de cuestionarlas.

Esta lunación nos invita a la reflexión y al dejar que los finales sigan su curso, embriagándonos con promesas de liberación y expansión mental en el año que se aproxima, para que podamos abrirnos a nuevos paradigmas y nuevos proyectos con energía y la esperanza que la Vida siempre tiene muchas sorpresas y regalos que ofrecernos si sabemos esperar con amor y paciencia.

El retornar a la Naturaleza, a la Madre, no es más que el encuentro con nuestra propia madre interna o la capacidad de cuidar de nosotros mismos, buscando el mejor alimento, tanto real como emocional para mejor nutrirnos y alimentarnos.

El aprender a cuidarnos es un tema Cáncer

El encontrar ese lugar que llamamos Hogar, también lo es. Ese espacio donde sentimos que pertenecemos que no tiene porqué coincidir con el lugar donde nacimos.

Disfruta de estas Navidades si las celebras, y dejemos que el final del año, coincida con el final de todo aquello que nos impide ser feliz. Un nuevo capítulo se inicia si lo permitimos.

Felicidades a todos.

Astrología Arquetípica – Cristina Laird