Dios nunca te dará más de lo que puedes manejar

La prueba está en que, en Getsemaní, le dio a su propio Hijo algo que no podía cargar, algo que Él mismo pidió no vivir… Por eso, quizá contradiga un poco la fe que todos hemos puesto en esta frase. Pero estamos equivocados. Dios sí nos da cosas que nos son imposibles manejar.