Gastritis Biodescodificación

Gastritis Biodescodificación

El inconsciente no sabe diferenciar entre lo real, lo imaginario, y lo simbólico (para él todo es real), por lo tanto y en el caso de la gastritis, no debemos revisar la comida, sino que habrá que analizar la emoción que estamos “comiendo” y no hemos sido capaces de digerir y que además nos irrita.

Gastritis según la Biodescodificación — Conflictos Emocionales

Cuando tenemos gastritis nos estamos exponiendo de manera continuada a algo que nos es indigesto, pero no lo solucionamos. Por ejemplo:

“Todos los domingos tengo que comer en casa de mi suegra, o de mi cuñada, o de mi madre, o en un sitio en el que no quiero comer…”

Es decir estamos ante una situación que nos incomoda pero no hacemos nada por cambiarla y continuamos en lo mismo. Por tanto estamos viviendo una contrariedad indigesta que nos esta irritando de forma permanente y nos puede provocar rabia o ira.

Esa sensación de indigestión va al estómago, porque el inconsciente interpreta que hemos tragado un “bocado” que no podemos digerir…

El inconsciente no entiende si es un bocado real o simbólico… solo siente que hay algo indigesto en el estómago, porque él no razona, solo reacciona y lo único que busca es nuestra supervivencia.

Bocado emocional indigesto

Entonces al percibir ese bocado emocional indigesto, el cerebro manda una orden al estómago para generar más ácido clorhídrico con el fin de poder deshacer ese “bocado” que hemos tragado y se nos ha quedado ahí, sin poder digerirlo.

Pero como el “bocado” no es real, no es comida… es una emoción, los ácidos gástricos que se han estado generando en demasía permanecerán en el estómago intentando deshacer un “Bocado”, que es totalmente simbólico…

Y así se producirá la gastritis. En ese momento, deberíamos preguntarnos: ¿Qué nos está queriendo decir el estómago? y ¿Qué nos esta queriendo decir la gastritis?

Coherencia emocional

La respuesta sería básicamente que empecemos a ser coherentes emocionales. Que digamos NO a situaciones que para nosotros suponen una contrariedad indigesta, y que no continuemos en esa situación durante un tiempo indefinido.

Por lo tanto la coherencia emocional esta totalmente unida a saber poner límites. No pasa nada por decir no quiero comer todos los domingos en casa de mi madre, o de mi suegra o de mi cuñada…

También podríamos preguntarnos…

  • ¿Para qué aguantamos una situación que nos produce una sensación de malestar?
  • ¿Para qué la estamos soportando en el tiempo y durante tanto tiempo?

Posiblemente podamos tomar conciencia que lo que existe con ese comportamiento al que nos estamos obligando y nos está produciendo contrariedad, es una búsqueda de reconocimiento en los otros, en nuestra madre, en nuestra pareja, en nuestros hermanos.

Quizá ya es hora de empezar a ser coherentes emocionales.

Pensar, sentir y hacer lo mismo… tu estómago te lo agradecerá.

Conflictos emocionales del estómago

BioEmociones

 

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