Cómo se enamora cada signo zodiacal

Cómo se enamora cada signo zodiacal

Algunas personas son propensas a perder la cabeza, otras necesitan estar bien seguras de su pareja antes de dejarse llevar. Unos se sienten atraídos por una mirada magnética y otros por una mente brillante.

Cómo te enamoras y desenamoras según tu signo zodiacal

Aunque en una carta astral hay que valorar la posición de Venus y Marte para ver cómo es la vida afectiva, el signo del zodiaco por sí solo nos puede revelar muchas cosas: por ejemplo, cómo y de quién nos enamoramos según nuestro temperamento, aunque también nos cuenta de qué modo puede acabar la historia…

Los signos de Fuego (Aries, Leo, Sagitario) están predispuestos a las pasiones inmediatas y ardientes, pero también son proclives a «desenamorarse» de golpe, cuando el ardor de los sentidos deja de ser como al principio.

Los de Tierra (Tauro, Virgo y Capricornio) se enamoran sobre todo cuando están convencidos de la fiabilidad y de la seriedad de intenciones de la persona que tienen enfrente. Por eso, necesitan valorar y sopesar antes de invertir en una relación amorosa. Pero también antes de darle carpetazo.

Muy distinto es lo que les ocurre a los signos de Aire (Géminis, Libra y Acuario): si la persona encontrada tiene una «buena cabeza», si logra atrapar intelectualmente, si tiene sentido del humor, lucidez en sus juicios y, a ser posible, cultura, la chispa salta de inmediato.

Pero si con el paso de tiempo estos estímulos fallan, también el amor se agota y la relación se cierra irremediablemente.

Los signos de Agua (Cáncer, Escorpio y Piscis) se enamoran con bastante rapidez, tal vez porque proyectan inmediatamente sobre la persona que encuentran una serie de expectativas propias y de características que pertenecen al hombre o a la mujer ideales.

Cuando luego, al cabo de un tiempo, la realidad demuestra que la pareja tiene una personalidad distinta del príncipe o princesa de nuestros sueños, todo se viene abajo.

Lo que acabamos de proponer no es sino un resumen que tiene en cuenta, de forma genérica, los cuatro elementos astrológicos en relación con los sentimientos. Pero para ser más específicos, vamos a ver cómo nace y acaba un amor en función del signo natal.

Signo Aries — Flechazo

Cómo te prendes

Te encanta lo novedoso, y te enciendes con relaciones instantáneas, apasionadas e impetuosas. Desde el primer momento sientes una pasión ardiente y lanzarte a la conquista hace que aumente tu adrenalina.

Te apagas cuando consigues algo o alguien, pero ojo, porque desde que has conseguido a la persona que te parece tan especial, pierdes todo interés; a no ser que tu pareja sea capaz de ser una persona nueva cada día para agradarte. Te gusta impresionar con tu inteligencia, tu energía y tu fuerza.

Eres una persona bastante dominante y quieres ser tu quién lleve las riendas y dé las pautas de la relación, por lo que sueles buscar parejas tranquilas, razonables y complacientes que te den un cierto equilibrio. Sexualmente eres muy ardiente.

Cómo te apagas

Si tu pareja con el tiempo se vuelve rutinaria y convencional, la relación se empieza a tambalear; necesitas que te sorprendan y que te motiven constantemente.

También te disgusta la gente que es demasiado práctica ni la que se muestre impaciente contigo, y si hay algo que no puedes soportar, es que te lleven la contraria o que intenten mandar sobre ti.

Además, te irrita la gente con un ego muy marcado, aunque realmente te convendría. Si tu pareja no cumple con las espectativas, el amor se va, probablemente de golpe, como surgió. Y se apaga definitivamente cuando nace uno nuevo.

Signo Tauro — Lo seguro

Cómo te enciendes

Buscas ante todo seguridad, estabilidad y una relación que tenga futuro; no te gusta perder el tiempo tonteando, aunque te encanta mirar alrededor y sentir que gustas. En el amor eres una persona seria, y aunque tus pasiones pueden nacer rápidamente, eres lento a la hora de tomar la decisión de hacer algo.

Y es porque quieres ir sobre seguro: profundizar en el conocimiento de la otra persona, ver si es fiable, si tenéis suficientes puntos en común, si te conviene, qué tipo de vida lleva, si es organizada, trabajadora, estable. Cuando te enamoras, eres muy sensual y afectivo, caricias, mimos, abrazos…

Pero también eres tremendamente posesivo: consideras que tu pareja es de tu propiedad, lo cual te puede traer más de un problema. Puedes ser demasiado celoso.

Cómo te apagas

Si tu pareja deja de demostrarte su amor con caricias y mimos o de decirte cuánto te quiere -y no digamos si deja de satisfacerte sexualmente-, la relación se empieza a apagar. Cuando las garantías de seguridad fallan, por las más diversas razones, empiezas a meditar el adiós.

Desde luego, antes de cerrar una historia, te lo piensas mucho; pero una vez que llegas al fatídico «punto sin retorno», no hay forma humana de que cambies de idea. Te desilusiona la gente que hace una vida desordenada y que es poco práctica, extravagante o que no sabe comportarse socialmente.

Signo Géminis — Curiosidad

Cómo te enciendes

Te enamoras cuando alguien se divierte y despierta tu curiosidad. Si además esa persona te conquista intelectualmente, si es irónica y no se toma demasiado en serio a sí misma, tu fantasía se dispara.

A la hora de seducir tienes bastante carisma y mucha cultura, le gustas a la gente, eres divertido y tu conversación es muy interesante, pero quizá no tienes demasiado interés en las relaciones demasiado estables, ya que tu curiosidad por el género humano es un poco excesiva.

Para ti, lo más importante, es la amistad, la comunicación, y no es raro que el amor surja en esas situaciones, algo bastante común en los signos de Aire. Pero lo que realmente te gusta es la variedad, y puede que, tarde o temprano, tengas dos o más relaciones a la vez.

La vida afectiva de Géminis siempre ha tenido fama de ser una locura.

Cómo te apagas

A veces en muy corto espacio de tiempo, para desconcierto de los demás. Y ello ocurre cuando te percatas de que la persona que tienes a tu lado empieza a aburrirte, ya no te intriga, no despierta tu curiosidad; es previsible y rutinaria. También cuando se vuelve perezosa, banal, o cuando pretende limitar en exceso tu libertad.

Algo que te enfría mucho es descubrir en el otro convicciones fanáticas o extremistas; tu eres una persona tolerante y de mente abierta. Reaccionas bastante bien ante el final de una historia de amor y te muestras inmediatamente disponible para una nueva.

Signo Cáncer — Con locura

Cómo te enciendes

Cómo buen lunático te enamoras locamente. La pasión nace en ti como la marea, inundándote poco a poco hasta casi ahogarte. Y empiezas a experimentar temblores infantiles, palpitaciones y emociones realmente intensas, maravillosas.

Cuando te enamoras, además, la persona que ocupa tu corazón se convierte en el centro de tu mundo, te gusta cuidarla, mimarla, ayudarla, protegerla, y no haces otra cosa durante todo el día que pensar en ella; incluso puedes llegar a agobiarla pretendiendo invadir todo su espacio sin dejarle ni un resquicio de intimidad.

Eres demasiado intenso emocionalmente, sobre todo las mujeres de este signo; para ti, el amor es lo más importante de la vida y la causa fundamental de tu equilibrio emocional y físico; algo que puede llegar a eclipsar completamente a los demás.

Cómo te apagas

Cuando te das cuenta de que tu pareja tiene una personalidad distinta a la de tu «ideal», tus sentimientos se hunden y llegan las recriminaciones, la desilusión, los reproches y el sentirte víctima del destino cruel.

Tal vez el error sea tuyo desde el principio, porque proyectas en el otro las características que tú quieres que tuviera: en realidad, desconoces la auténtica personalidad de tu pareja.

Te desilusiona la gente demasiado independiente emocionalmente (te parecen insensibles, no los puedes entender) y los que potencian tu natural inseguridad con críticas o bromas.

Signo Leo — Especial

Cómo te enciendes

Lo tuyo es deslumbrar; por eso, la gente que se queda impresionada contigo y piensa que eres especial despierta instantáneamente tu atención. En el fondo de ti mismo, necesitas ser reconocido como superior, único; despertar la admiración de los demás. Te encanta reír y esa es una de tus mayores armas de seducción.

El sentimiento del amor surge en ti de repente, e inmediatamente se propaga por todo tu ser; eres muy apasionado y espléndido, en una relación lo das todo; realmente, te sientes vivo cuando te enamoras y eres correspondido: es algo que hace que nazcas a una nueva vida.

Sí, porque tus pasiones no suelen tener en cuenta valoraciones pragmáticas y racionales. Tienes la capacidad de iluminar la vida de la persona a la que amas: sabes hacer que se sienta especial, importante y afortunada.

Cómo te apagas

Cuando te sientes traicionado, cuando compruebas que tu generosidad, un poco excesiva, es pagada con ingratitud y oportunismo. Puedes llegar a dar una segunda oportunidad a tu pareja; pero si falla también ésta, borras a esa persona de tu existencia.

No te gustan las personas avaras ni las que hablan demasiado de sí mismas o monopolizan las conversaciones. Te apaga que te intenten dar celos, así como las personas que no son detallistas…

Y no digamos las que pueden hacer burla de ti. Si descubres que tu pareja no te admira lo suficiente, tu entusiasmo se apaga.

Signo Virgo — Cerebral