Ayahuasca y Turismo en Perú

Ayahuasca y Turismo en Perú

Los Efectos del Turismo Chamánico

Ayahuasca y Turismo en Perú
Juan Flores Salazar / Ayahuasca – Curandero

El aumento del interés occidental por el chamanismo y el crecimiento del turismo chamánico han generado un incremento en el número de chamanes en la ciudad de Iquitos al igual que en las comunidades de alrededor.

El turismo chamánico genera muchos ingresos a la región de Iquitos mientras que algunos años atrás, existía poco interés por parte de los jóvenes para aprender y convertirse en chamanes, actualmente la posibilidad de un ingreso constante deriva en un gran incentivo.

El problema es que la mayor parte de ellos no aprenden a través de algunos años de formación, como era costumbre, por lo que tienden a ser inexpertos. La abundancia de chamanes también ha creado una competición entre ellos por el limitado número de turistas.

Algunos ganan prestigio al trabajar con turistas, viajan a occidente para conducir ceremonias y reciben reconocimientos en círculos occidentales de ayahuasca.

No obstante, el hecho que la mayor parte de estos occidentales buscando experiencias con ayahuasca han leído mucho sobre el tema en la abundante literatura que existe, las ideas equivocadas sobran. Piensan que esta forma de chamanismo ha sido practicada por miles de años sin ser alterada.

Pasan por alto el contexto histórico y cultural del chamanismo, como por ejemplo la cosmología amazónica que no tiene cabida en occidente. También ignoran aspectos ambiguos del chamanismo, como la hechicería, tema de creciente interés para los académicos.

Adicionalmente, los turistas tienen percepciones irreales acerca de los indígenas y la población local. Los idealizan románticamente solo para desilusionarse días después.

Algunos conceptos extranjeros son adoptados por los chamanes para poder ajustarse a las expectativas y necesidades de los turistas. Notablemente, un chamán con el que trabajé se refería constantemente a los chakras del cuerpo, o puntos de energía, un concepto tomado de la espiritualidad oriental.

Neo Chamanes

Un fenómeno creciente es aquel de los Neo Chamanes (o como prefiero llamarlos, los Chamanes Gringos o ‘Gringo Shamans‘ en inglés).

Se trata de personas de occidente que han aprendido las prácticas con un chamán local y luego han creado su propio negocio, construyendo albergues y contratando a chamanes locales y personal de apoyo.

Estos chamanes tienen una ventaja, ya que se pueden comunicar mejor con los turistas por dos razones: el idioma, y el hecho que pueden introducir a los turistas a algunos conceptos más fácilmente.

Criticas

El turismo de ayahuasca ha sido criticado al comercializar la espiritualidad nativa y degradar las tradiciones amazónicas. Otros piensan que, al contrario, este puede preservar algunas tradiciones culturales indígenas, especialmente en el contexto de ecoturismo manejado por indígenas (e.j. en Ecuador).

La verdad depende del contexto y cae en algún lugar entre los dos extremos. Ninguna de las dos críticas es realmente válida en Iquitos porque los chamanes son mestizos que han introducido elementos cristianos y comercializado la Ayahuasca antes de que el turismo estuviera en el área.

El chamanismo ha sido más una profesión que una parte integral de la vida de la comunidad que viene de décadas anteriores.

New Age

Los occidentales no ven ningún conflicto respecto a la apropiación del conocimiento nativo. Creen que es universal y que todos tienen derecho al mismo. Esta es una tendencia general del movimiento New Age (Nueva Era) que ha sido fuertemente criticada.

Mientras que el New Age adopta ciertos elementos del conocimiento indígena como el chamanismo, es raro que los occidentales hagan los sacrificios y ajustes necesarios a su estilo de vida para seguir real y completamente ‘el camino’.

Por ejemplo, es muy común que los occidentales no sigan las estrictas restricciones de dieta que se requiere antes y después de la ceremonia de Ayahuasca, en muchos casos racionalizan su opción.

El chamanismo, en este contexto, no es visto como un modo de vida, sino como un producto de consumo.

Esto último no debe causar sorpresa debido a que la cultura global no puede aprehender la naturaleza holística de los saberes tradicionales indígenas porque existe una falta de contexto en teoría y práctica, en creer y hacer.

Los pueblos amazónicos mismos han reaccionado a esto de varias formas. El New Age y la adopción de la espiritualidad indígena son vistas como una forma más de imperialismo cultural poniendo a la espiritualidad indígena en una posición que puede ser consumida como producto siendo esto criticado ampliamente por los pueblos nativos de Norte América…