Duendes — ¿Cómo llamarlos para que realicen nuestros deseos?



Los gnomos o duendes son pequeños, de aspecto grotesco y muy simpáticos. Para algunos se trata sólo de una simple fábula; para otros, en cambio, son maravillosos seres capaces de realizar todo tipo de milagros.

Los duendes en mi casa...

Las sagas islandesas están ligadas a esas leyendas, hasta el punto que todos sus habitantes siguen estrictamente las tradiciones de sus cuentos.

Dicen que cada persona es artífice de su propio destino, aunque no está nada mal pedir un poco de ayuda, sobre todo si quien va a prestárnosla es un ser con una inmensa fuerza espiritual. No hablamos de los ángeles sino de los gnomos, también seres de otro mundo indicados para socorrernos.

Inspirados en su infinita bondad y simpatía, los duendes pueden darnos esa mano que estamos necesitando para atraer la fortuna, para conquistar un amor que parece imposible y para mejorar algunos problemas de salud.

¿Dónde viven los duentes?


Las mitologías orientales los llaman Devas, criaturas extrañas con una escala de valores y una ética alejadas del género humano. Juntos, viven en una dimensión o una frecuencia vibratoria que no todas las personas pueden captar, ya que ellos son quienes eligen a los testigos de su existencia.

Habitan en la tierra, en mundos subterráneos donde reinan como genios de la fertilidad y de la fortuna y espíritus de la naturaleza.

Se cree que son ángeles caídos, cuyas travesuras y picardías no les permiten ingresar en el cielo, y cuyos nobles valores y extrema sensibilidad por la naturaleza tampoco los dejan ser candidatos al infierno.

Así, en ese nivel intermedio, tienen un sin fin de cualidades: son pacientes, sabios, alegres, traviesos y poseen grandes habilidades para la sanación.
 

Ahora, entre nosotros… ¡empiece a revisar bien su casa!, porque además de los bosques y troncos de árboles, estas simpáticas criaturas habitan también en los desvanes de los hogares, ya que adoran los objetos viejos, y entre las plantas del jardín o del patio.


¿Cómo son los duendes?


Como son los duendes

A decir verdad, su extrema bondad no se compara con su aspecto. Al verlos, no causan buena impresión por su estética. Son como viejitos arrugados con la tez amarronada o verdosa y portan una gran nariz.

Llevan siempre ropa oscura y arrastran sus largas barbas blanquecinas que apenas dejan ver sus bocas. Claro que su tamaño y las hermosas cualidades que los distinguen terminan tiñendo de belleza sus rasgos poco privilegiados.

Sucede que estos seres se han mimetizado con el mundo en que viven para no ser descubiertos fácilmente; además, aman la naturaleza. Tanto su hábitat como ellos están cubiertos por un halo de misterio, encanto, humor, júbilo, amor y riquezas.

La misión de los gnomos


Contrariamente a lo que nos sucede a los seres humanos, los duendes conocen su misión desde siempre.

Ese sentido de la vida que las personas buscamos y creemos no encontrar, es el significado mismo de la existencia de estas criaturas: proteger la naturaleza. Los gnomos cuidan las raíces de las plantas, los troncos de los árboles y el bienestar de los animales.

Pero además de cumplir con tan menuda misión, también actúan como ángeles de la guarda y, cuando no habitan en un bosque sin dueño, cuidan a los habitantes del hogar que eligen para vivir.
 

¿Si tienen poderes para ayudar? No exactamente.

 
Sólo cuentan que ellos son dueños de un antiguo libro de magia y conjuros con el que pueden ayudar a los seres humanos a quienes aman. Estos seres mágicos han sido rescatados de la mitología por los investigadores de fenómenos llamados feéricosy aportan su cuota de esperanza al siglo XXI, incluso quienes necesitan probar todo y quieren ver para ser ya no pueden negar la verdad probada por filósofos y científicos de que existen energías invisibles como los aníes, las plantas, el planeta.

Los objetos están animados por una energía, un espíritu o un soplo divino de vida, según la creencia. Estas energías no sólo habitan los cuerpos visibles, sino que tienen identidad propia. Una de estas formas de energía intangible son los gnomos.

Dice la leyenda:
 

Que por cada muñeco de duende que tenga en su casa se materializaran siete reales. Como no representan ningún peligro, usted puede tener cuantos muñecos quiera. A lo sumo, tendrá que lidiar con sus travesuras, pero si les exige que se porten bien respetuosamente, lo logrará.

Además, para mantenerlos entretenidos, puede poner una copa de cristal llena de monedas antiguas, pero no vaya a sacarles una moneda, porque ahora serán de ellos.

En represalia, empezarán a esconder sus cosas. Es probable que ellos las retiren y dejen en su lugar un montoncito de piedras. Les gusta mucho todo lo que hace música o brilla, como las geodas (piedras huecas), las campanitas o los palos de lluvia.

Si quiere pedirles un favor, como que cuiden su casa o lugar de trabajo, ofrézcales moneditas. Dicen que ellos son nuestros amigos y a los duendes les encanta la miel, el pan con miel o azúcar, la leche y el vino tinto.

Si les deja estos manjares junto a una planta pequeña es muy probable que contemos con ellos. Si alguien se enoja con usted, por ejemplo en la oficina, es probable que los duendes se diviertan escondiendo lo que esa persona necesita para que usted se ría. Aunque sean sólo espíritu, pueden mover objetos con su energía, pero no acostumbran hacerlo delante de las personas.


Los duendes pueden hacer realidad sus sueños


Si bien son los duendes quienes eligen a las personas y no a la inversa, sí podemos tener la posibilidad de convocarlos para que nos den suerte y la abundancia no falte en ningún hogar y nos ayuden en ese tema que nos quita el sueño.

- Un buen comienzo para atraerlos a nuestro hogar es decorar distintos ambientes de la casa con helechos o palmeras, dos de sus plantas preferidas.

- Enterrar tres monedas doradas, en el jardín o en una maceta.

- Colocar en la ventana una copita de miel que sólo sea para ellos.

- Llamarlos con amor, con oraciones específicas o de cualquier otra forma amable y bien intencionada.

- Después, hace falta entrar en estado alfa, es decir, en una situación de profunda relajación, y tratar de llamarlos con la mente, sin otros sentimientos que los de bondad y limpias intenciones.

La oración para convocarlos es la siguiente:
 

Oh, Lugh, duende mágico, por la intercesión de todos los poderes de la naturaleza, convierte nuestras pobres arcas en rebosantes calderos de prosperidad. Descubre tus secretos y toca nuestro hogar con la vara de la abundancia”.

 
Esta es una posible invocación; sin embargo, podemos armar otra con palabras propias, convocando al duende indicado. Si no se anima a invocarlos, consiga la figura de un gnomo y téngala como amuleto o figuras en tierra y piedra ó bien, coloque debajo de la estatuilla un papel doblado en tres con la gracia que esté necesitando, y al cabo de siete días quémelo para liberar el pedido. Tire las cenizas al agua y no se olvide de agradecer por anticipado la atención.

Llamarlos por su nombre

Así como las personas nos diferenciamos del resto por un nombre y un apellido, de la misma manera a los gnomos se los distingue por un mote.

Lo particular es que su nombre tiene especial relación con la materia de la cual se ocupan y la gracia que ésta puede concedernos.

Hay un duende que se encarga de la salud, otro del dinero, otro del amor y así, varios… llame al que necesita y pídale que le otorgue aquello que tanto desea.
 

• Stágoros, es quien cuida de las plantas.
• Abaturc, es el protector de los trabajos.
• Priscob, es una especie de caudillo que concede todos los deseos.
• Truppty, el duende dedicado a los pedidos del amor.
• Sumiziuss, el protector del dinero.
• Ríscolo, quien vela por la salud, el dinero y el amor.
• Jurry, el protector de los niños.
• Igor, el duende de la abundancia.
• Hatmie, el encargado de cuidar la salud.
• Brownne, el protector de toda la naturaleza.
• Claus, el que otorga bienestar y armonía.
• Urukk, quien protege los sueños de los niños.

 






  • http://batman-new.com Ian Serranno

    muchas gracias intentare hacer lo que dice y tratare de convivir con uno de ellos